
En 2024-2025, se produjo una reducción notable en el número de extranjeros que obtuvieron el estatus de residente fiscal de Georgia. Según datos del Banco Nacional de Georgia, que cita información del Servicio de Ingresos del Ministerio de Finanzas, solo el 15,1% de ciudadanos rusos que residen en el país y se han registrado oficialmente lograron formalizar dicho estatus.
Metodología de cálculo e incompletitud de datos
En el cálculo de este indicador se consideraron ciudadanos rusos que se registraron como contribuyentes o que residen legalmente en Georgia más de un año sin registro. Los reguladores georgianos utilizaron la metodología recomendada por el Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, los ministerios no revelan ni el número absoluto de residentes rusos ni la cantidad total de ciudadanos de la Federación Rusa en el territorio del país, lo que genera incertidumbre en el análisis de los flujos migratorios.
Del estatus turístico al registro
Una parte considerable de ciudadanos rusos que se trasladaron a Georgia después de febrero de 2022 preferían no registrarse, aprovechando el derecho a vivir en el país como turistas hasta 12 meses con la posibilidad de renovar el período de estadía mediante breves salidas y reentradas. Anteriormente, los expertos citaban diferentes estimaciones sobre la población rusoparlante, entre 60 y 100 mil personas, sin embargo, la imagen completa seguía siendo poco clara debido a la complejidad de los cálculos.
Formas de obtener el estatus de residente
El estatus de residente fiscal de Georgia se puede formalizar de varias formas:
- Vivir en el país un mínimo de 183 días durante un año calendario
- Obtener un estatus especial de persona de altos ingresos
Estas condiciones están establecidas por la legislación fiscal georgiana y siguen siendo los principales instrumentos para la legalización de extranjeros.
Endurecimiento de la política migratoria
Ante la reducción del número de quienes obtienen el estatus de residente, las autoridades de Georgia adoptaron un curso más duro con respecto a la migración ilegal. El Ministerio del Interior de Georgia deportó a 102 extranjeros, incluidos ciudadanos de Rusia, Azerbaiyán, Argelia, Egipto, India, China, Kazajistán, Turquía y Uzbekistán, con prohibición de regreso sin especificar un plazo concreto. El gobierno simplificó los procedimientos de expulsión y registro, lo que se convirtió en parte de un nuevo enfoque más riguroso hacia la política migratoria.